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ENFERMEDADES
MAS COMUNES
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BOTRYTIS O PODREDUMBRE GRIS
Enfermedad
criptogámica que se desarrolla en hojas, tallos y flores de las plantas
de interior. Las partes afectadas se cubren de un moho gris y velloso
que evoluciona rápidamente. Todas las plantas de interior son sensibles
a este hongo, sobre todo las que tienen hojas carnosas.
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Ambientes que favorecen su
desarrollo: este hongo prefiere las
atmósferas húmedas y frescas. Aparece cuando hubo un exceso de agua,
una aireación deficiente o temperaturas muy bajas.
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Prevención: no se debe pulverizar el follaje cuando las temperaturas no sean
altas.
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Tratamiento: cuando hay poco moho gris, lo mejor es arrancar las hojas enfermas,
disminuir los riegos y las pulverizaciones sobre las hojas, ventilar
mucho y tratar la planta con fungicida.
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FUMAGINA
La
fumagina es una podredumbre que se desarrolla en el azúcar segregado
por los pulgones o las cochinillas. Son manchas negras, similares al
hollín, que se presentan sobre las hojas y tallos que disminuyen el
ritmo de crecimiento e impiden el normal intercambio gaseoso entre la
hoja y la atmósfera.
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Prevención: es indispensable combatir los insectos que segregan el azúcar, de
esta manera al desaparecer la fuente de alimento de la fumagina, ésta
desaparecerá.
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Tratamiento: para deshacerse de la fumagina hay que lavar las hojas con trapo húmedo.
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OÍDIO
Esta
enfermedad criptogámica se presenta en las hojas, tallos o flores jóvenes,
que se cubren de manchas blancas y polvorientas que secan y debilitan la
planta.
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Ambientes que favorecen su
desarrollo: aparece con atmósferas cálidas
y húmedas. Aparece también después de pulverizaciones demasiado
frecuentes.
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Prevención: en cuanto aparezcan las primeras manchas que nos "informan"
de la enfermedad, se aconseja arrancar las hojas afectadas. Desde este
momento también es
recomendable disminuir los riegos, airear regularmente y no
pulverizar con agua.
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Tratamiento: tratar la planta con un fungicida. Repetir varias veces esta operación
durante un período de 10 a 12 días.
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ROYA
Esta
enfermedad criptogámica aparece sobre todo en la cara inferior de las
hojas y sobre los tallos, que se cubren de manchas oscuras provocando la
caída de hojas y la muerte de la planta.
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Ambientes que favorecen su
desarrollo: se desarrolla en ambientes
húmedos. Aparece después de un exceso de riego o de pulverizaciones
demasiado frecuentes.
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Prevención: se aconseja mirar con detenimiento la cara inferior de las hojas de
las plantas sensibles cuando viene del vivero y en el período de
crecimiento, para detectar rápidamente la enfermedad. En cuanto
aparezcan las primeras manchas habrá que arrancar las hojas afectadas,
disminuir los riegos y airear con regularidad.
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Tratamiento: todos los casos deben ser tratados con un fungicida. Repetir varias
veces la operación durante el período de crecimiento.
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ENFERMEDADES VIRÓSICAS Y BACTERIANAS
Estas
enfermedades son provocadas por organismos microscópicos que producen
manchas de formas irregulares, deformaciones en las hojas y en los
tallos.
El
crecimiento se interrumpe. Las putrefacciones de los tallos y la formación
de excrecencias son causadas por las bacterias.
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Prevención: se deben vigilar las plantas cuando se compran y ver que estén sanas.
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Tratamiento: no existe.
PARÁSITOS
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MOSCA BLANCA
Es
un insecto pequeño que mide 2 ó 3 mm, de color blanco como su nombre
lo indica, se asienta fundamentalmente en las caras inferiores de las
hojas, donde pone huevos.
Se
alimenta de la savia y segregan un azúcar.
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Ambientes que favorecen su
desarrollo: se desarrollan en
ambientes cálidos y secos.
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Prevención: en el momento de la compra de plantas sensibles, es aconsejable
inspeccionar la cara inferior de las hojas. Observar con regularidad el
follaje de las plantas para poder detectar con rapidez su desarrollo y
lavarlo con regularidad en épocas cálidas y secas.
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Tratamiento: en caso de ataque, efectuar un tratamiento con insecticida sistémico.
Repetir varias veces la operación por espacio de 10 a 12 días.
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Daños que ocasiona: las moscas blancas provocan que las hojas se vuelvan amarillas y luego
se caigan. Además aparece la fumagina donde han depositado su azúcar.
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COCHINILLA (COCHINILLA ESCUDO)
Las
cochinillas escudo son insectos que miden de 2 a 3 mm. Como su nombre
indica, tienen un caparazón oscuro y ceroso. Están inmóviles sobre
los tallos o la cara inferior de las hojas, se alimentan de savia y
segregan un azúcar.
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Prevención: vigilar regularmente las plantas sensibles y particularmente los tallos
cuyo color es parecido al del caparazón de las cochinillas escudo,
dificultando la detección.
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Tratamiento: suprimir los focos importantes con un trapo y tratar con un
insecticida. Efectuar varios tratamientos espaciados de 3 a 4 días
durante dos semanas.
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Daños que ocasiona: estos insectos llamados chupadores provocan que las hojas se vuelvan
amarillas y disminuyan el ritmo de crecimiento. La planta se debilita y
muere. Sobre el azúcar segregado se observa un desarrollo de fumagina.
Pueden inyectar sustancias tóxicas o irritantes. Las ramitas jóvenes
pueden llegar a secarse, como así también las plantas jóvenes.
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COCHINILLA ALGODONOSA
Son
pequeños insectos que miden de 2 a 3 mm, de forma ovalada y color rosa,
recubiertas de un vello blanco. Se las ve sobre los tallos y hojas de
plantas de interior. En ciertos casos se observan montones vellosos y
blanquecinos alrededor de las raíces y a nivel del cuello. Se trata de
una cochinilla de las raíces la cual se elimina con un producto sistémico.
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Prevención: vigilar atentamente las hojas. Un ataque de poca importancia se puede
controlar fácilmente.
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Tratamiento: suprimir los focos de infección con un trapo y tratar las plantas con
un insecticida. Repetir varias veces la operación en el espacio de 10 a
12 días.
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Daños que ocasiona: las cochinillas algodonosas son insectos chupadores que provocan un
amarilleamiento y la muerte de las hojas. Cuando el ataque es
importante, se observa el desarrollo de fumagina sobre el azúcar que
segregan.
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NEMATODES
Los
nematodes son parásitos muy pequeños y casi no se ven a simple vista.
Atacan sobre todo las raíces pero también las hojas y los tallos de
las plantas de interior.
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Prevención: en el trasplante, usar substrato desinfectado y limpio.
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Tratamiento: deshacerse de las plantas afectadas.
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Daños que ocasiona: las plantas se debilitan (los nematodes interceptan la normal
circulación de savia) y sus hojas se oscurecen y se secan. Cuando los
nematodes se desarrollan a nivel de las raíces provocan la formación
de abultamientos debido a que el accionar de su saliva produce lisis de
las membranas celulares, formándose grandes células polinucleadas,
alrededor de las cuales se produce una hiperplasia. Pueden destruir las
raíces, afectando la superficie de absorción de la planta.
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PULGONES
Estos
insectos miden de 2 a 3 mm de longitud, son de color verde, negro o
anaranjado. Se multiplican rápidamente y forman colonias. Estos son fácilmente
visibles sobre los brotes jóvenes, la cara inferior de las hojas o los
capullos florales. También segregan un azúcar que gusta a las hormigas
y sobre el cual se forma la fumagina.
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Ambientes favorables para
su desarrollo: prefieren atmósferas cálidas
y secas.
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Prevención: las atmósferas cálidas y húmedas que agradan a las plantas de
interior son las que busca el pulgón. Por lo que, debemos vigilar cada
planta, para poder intervenir lo más rápidamente posible.
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Tratamiento: eliminar los focos importantes con un trapo. Efectuar un tratamiento
con un insecticida específico o un producto sistémico. Repetir la
operación varias veces durante 2 ó 3 semanas.
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Daños que ocasiona: estos insectos chupadores provocan que las hojas se vuelvan amarillas
y que se deformen los tallos jóvenes y las hojas. Detención del
crecimiento. Además de su acción directa producida al alimentarse
succionando con su aparato bucal picador y al igual que las cochinillas
segregando sustancias melosas que favorecen la aparición de fumagina,
pueden trasmitir diferentes virus.
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ARAÑUELAS
Se
trata de pequeños ácaros, cuya hembra adulta tiene una forma ovalada,
mide 0.5 mm y es de coloración que varía del amarillo pálido, verde o
rojo anaranjado. El macho es más pequeño y de cuerpo algo estrecho.
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Ambientes favorables para
su desarrollo: alta temperatura y baja
humedad.
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Tratamiento: por medio de acaricidas sistémicos.
- Daños
que ocasiona: el
ataque que este ácaro lleva a cabo en ambas caras de las hojas,
determina que éstas adquieran un tono bronceado, sobreviniendo clorosis
y defoliación en casos de infestaciones severas. Además, la densa tela
que teje, favorece la acumulación de polvo lo que entorpece la función
clorofílica y dificulta los tratamientos fitosanitarios.

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