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| ILUMINACIÓN PARA PLANTAS DE INTERIOR | ||
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Probablemente
la luz es el factor que más afecta a las plantas de interior. La luz es indispensable para la vida de una
planta, y dado que en una habitación es imposible obtener una luminosidad
idéntica a la exterior, será
necesario colocar las plantas
bien exponiéndolas a la luz solar o bien alumbrándolas artificialmente. Sin embargo, cuando una planta está situada
en un lugar demasiado luminoso, algunas hojas se amarillean y caen. El
exceso de luz provoca quemaduras y necrosis que afectan al crecimiento de
la planta. Pocas plantas soportan estar detrás de un cristal y a pleno
sol. Por el contrario, si una planta tiene poca
luz, se producirá el fenómeno denominado "marchitamiento" y
los tallos se alargarán, las hojas amarillearán, decolorándose y ablandándose. Para que una planta crezca sin problemas
necesita diariamente entre 12 y 16 horas de luz. Cuando se colocan plantas
en entradas sombrías, pasillos o vestíbulos con poca luz, deberemos
recurrir a una iluminación artificial. El fototropismo es la capacidad que tienen las
plantas de orientarse hacia la luz. En efecto, si están colocadas en el
borde de una ventana o en medio de una sala, sus hojas se orientarán
hacia la luz de tal manera que puedan recibir el máximo de rayos solares
y así asegurar la fotosíntesis.
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